El Nuevo Mundo
El inesperado
éxito y las críticas positivas que
recibió Anno 1602 hicieron a
plantearse a los chicos de Sunflower
una segunda parte en la que pudiesen
poner en práctica todo lo que no se
pudo hacer en la primera. Con este
objetivo llega Anno 1503, un sucesor
muy en la línea del original donde
la profundidad estratégica prima
sobre todos los demás aspectos.
Nos encontramos ante un juego de
estrategia en tiempo real un tanto
peculiar. Cuando uno oye hablar de
estrategia en seguida piensa en
unidades militares, murallas y
formaciones en batalla. Pese a que
el apartado militar está presente en
Anno 1503 pocos serán los jugadores
que basen sus partidas en él, pues
el principal atractivo del título es
la creación de ciudades, su gestión
y el comercio con otras urbes.
Basado en la conquista del nuevo
mundo pocos años después de que
Cristóbal Colón lo descubriese, Anno
1503 nos pone en la piel de un
colono que con tan solo un barco y
herramientas debe ponerse manos a la
obra y crear una ciudad digna de
pasar a la historia. Esto no será
tarea fácil, sobretodo en lo que a
lo económico se refiere. Nuestros
colonos necesitan una amplia gama de
materiales y bienes para ir subiendo
de nivel: estos materiales necesitan
en ocasiones cadenas de producción
que conviertan unas materias primas
determinadas en el producto final.
Por ejemplo, para crear herramientas
deberemos tener una mina de la que
extraer el mineral necesario, por lo
que también necesitaremos un
picapedrero; el mineral deberá ser
fundido y procesado en una
fundición, y de ahí enviarán los
lingotes a un taller de herramientas
que se alimenta de de hierro y
madera para los hornos. Como podéis
ver la gestión de la producción es
muy compleja, aunque no por ello
difícil.
Tras instalarnos en nuestra isla
podemos explorar el archipiélago que
nos rodea y descubrir a los vecinos
con los que mas adelante
comerciaremos y entablaremos
relaciones diplomáticas. Estos
vecinos suelen ser pacíficos y
amigables: no nos darán demasiados
quebraderos de cabeza y las únicas
tensiones que se desatarán
normalmente serán de tipo comercial.
Hay nueve pueblos representados en
las partidas: Venecianos, Mongoles,
Indios americanos, Ingleses... todos
ellos con sus características
propias.
Los asentamientos están situados
en islas de tamaño y hábitat
diferente. Encontraremos islas
tropicales, islas desérticas,
superficies polares heladas, selvas
sur-americanas o sabana africana;
todas ellas con su fauna propia y
una tierra indicada a unos tipos de
cultivo concretos.
Gráficos
Lo primero que salta a la vista
cuando uno se pone a jugar es que el
motor gráfico del juego es 100% en
2D. Si bien esto no es ningún
pecado, si cabe decir que en los
tiempos que corren un motor 3D al
estilo Age of Mythlogy hubiese sido
mucho mejor recibido. Dejando de
lado la bidimensionalidad de los
gráficos podemos decir que el nivel
de detalle y colorido es muy alto.
Esto se hace especialmente patente
en los edificios, recreados con todo
detalle y que realmente dan
sensación de volumen. Los terrenos
también son muy bellos aunque se
hecha en falta un poco más de
variedad, pues cada terreno tendrá
básicamente 4 o 5 zonas: prado,
bosque, montaña y costa. Raramente
encontraremos montañas diferentes a
las estándar.
Los niveles de zoom permiten
alejar la vista mucho más de lo
necesario, y acercarla hasta un
nivel más que suficiente para ver
todos y cada uno de los detalles de
los habitantes de la ciudad. Es en
ellos donde encontramos el principal
defecto a nivel visual: las
animaciones. Si bien hemos dicho que
los modelos de las casas, habitantes
y barcos son muy detallados, sus
movimientos les desmerecen
totalmente. Los hombres que circulan
por las calles de la ciudad se
desplazan en rutas rectas, sin
curvas, pero esto no sería mayor
problema si la transición entre una
dirección y la otra se hiciese de
forma decente. Cuando giran
simplemente veremos como el modelo
se enfoca hacia otra dirección, sin
ningún tipo de transición, y cuando
estamos observando el populacho con
el máximo nivel del zoom lo podremos
ver sin problemas. Por otra parte
hay que decir que los efectos
tampoco dan demasiado de si: el
fuego, el humo, la estela de los
barcos… pese a ser en 2D se podría
haber conseguido un aspecto más
resultón.
Estos fallos son menores y
pasarán desapercibidos al ojo poco
crítico. Estamos ante un juego de
estrategia clásica, probablemente
uno de los mejores de su género. La
gente que juega a juegos como Anno
1503 no se preocupa demasiado de
aspectos como las animaciones o los
efectos, y hacen bien, pues aunque
técnicamente se le pueden echar
varias cosas en cara hemos de decir
que la adicción y jugabilidad del
título no queda mermada en absoluto
por sus carencias gráficas.
Sonido
El apartado musical de Anno 1503
está muy cuidado. Se han añadido
melodías alegres y de una calidad
más que aceptable. Su estilo va en
acorde con la época representada y
lo que sucede en cada momento. Si
por ejemplo nos situamos encima de
un poblado indio la canción cambiará
y oiremos tambores y cantos
indígenas propios de ese pueblo.
Quizás el único inconveniente en
este apartado sea la inclusión de
algunos fragmentos musicales poco
apropiados, como por ejemplo los que
oímos cuando se nos anuncia que hay
un incendio en la ciudad.
Los efectos de sonido son de una
calidad tan alta como la música pero
su variedad es demasiado limitada.
Mientras observamos la ciudad desde
las alturas seremos testigos de un
bullicio propio de una urbe
medieval: carros, vendedores
gritones y martillazos de los
talleres. Nada que decir respecto a
su detalle y nitidez pero quizás
hubiese sido mejor un abanico de
sonidos más variado.
Otro aspecto muy destacable es la
traducción completa del título, algo
muy positivo en un juego de estas
características y con tantos y tan
variados edificios. Si no se
hubiesen traducido los nombres de
los talleres y las fábricas, lo
jugadores no conocedores del ingles
tendrían un serio problema para
jugar en condiciones. De lo que si
que podrían haber prescindido los
desarrolladores es de las frases que
nos indican que hay peste o fuego en
la ciudad, pues con un icono
indicativo es suficiente y a la
larga se convierte en una tortura
oír esas alertas cada 2 minutos.
Jugabilidad
Muchos son los juegos de
estrategia cuyo componente
estratégico es más bien simple. En
innombrables ocasiones, incluso en
juegos de altísimo nivel nos
encontraremos inmersos en una tónica
simple y aburrida de recoger cuatro
tipos de recurso y fabricar
unidades. En Anno 1503 la vertiente
estratégica es ENORME, y no dudo en
afirmar que es probablemente uno de
los juegos más completos en este
sentido. Al empezar a construir
nuestra colonia tan solo podemos
ocuparnos de productos básicos como
la comida, la madera o el cuero,
pero conforme avanzamos niveles de
civilización iremos ganando nuevas
posibilidades y edificios, y
acabaremos controlando una cantidad
abrumadora de productos y materias
primas.
El estilo de juego se basa sobre
todo en el comercio. La fabricación,
venta y compra de productos es la
columna vertebral del título,
relegando a un puesto secundario la
estrategia militar, pudiendo incluso
prescindir completamente de ella. El
concepto de las cadenas de
producción es muy interesante: para
fabricar productos de alto nivel
necesitaremos varias materias primas
y edificios. Por ejemplo, para
confeccionar tela de seda deberemos
disponer de granjas de seda y
granjas de índigo; estas dos
materias primas irán a un almacén
desde el que serán mandadas a una
fábrica de tintes que elaborará el
producto final listo para su venta.
Como veis la producción de ciertos
bienes es compleja y laboriosa, pero
para más inri tenemos la posibilidad
(y obligación si queremos triunfar)
de fabricar un gran repertorio:
comida, sal, herramientas de
construcción, ladrillos, madera,
mármol, alcohol, tela, cuero,
pieles, ropa, tela de seda, joyas,
aceite de lámpara, vino, plantas
medicinales, productos de tabaco,
especias, cuerdas y armas.
Los que tengan ganas de retar su
habilidad para planificar y tomar
decisiones adecuadas encontrarán un
auténtico desafío en Anno 1503, pues
para poder disfrutar de su
profundidad estratégica se ha optado
por un sistema de juego lento. En
títulos del estilo Age of Empires
tenemos que construir y fabricar a
un ritmo trepidante para evitar ser
aplastados por los demás jugadores.
En Anno 1503 todo es más pausado, no
hay enemigos feroces con los que
entablar una carrera armamentística
y por lo tanto podemos saborear
mejor la construcción y expansión de
nuestras colonias. Por otra parte
también dependemos totalmente de las
materias primas y productos para
avanzar y poder construir nuevos
emplazamientos: tal como debió ser
en esa época, el transporte por mar
y los caminos de tierra lo
ralentizan todo.
Conclusión
Nos encontramos ante un auténtico
juego de estrategia, con una
profundidad y complejidad (que no es
lo mismo que dificultad) por encima
de la media. La casi ausencia de
conflictos militares y el
elaboradísimo sistema de producción
y comercio lo hacen una verdadera
joya para los amantes de los
simuladores de construcción de
ciudades. Quizás sus gráficos son
insuficientes para los tiempos que
corren pero cuando uno deja de mirar
tan solo la superficie y se da
cuenta de las horas de juego que
puede proporcionar un juego tan
completo, lo olvida totalmente.
Compra obligatoria para los
estrategas.